Fracturas de Tobillo: Opciones de Tratamiento
Fracturas de Tobillo: Opciones de Tratamiento
Este video brinda información sobre las opciones de tratamiento para las fracturas de tobillo, incluidas intervenciones quirúrgicas y no quirúrgicas.
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Fracturas de Tobillo: Opciones de Tratamiento
Las fracturas de tobillo o la rotura de los huesos de la articulación del tobillo provocan dolor e incapacidad importantes. El tratamiento de las fracturas de tobillo varía en función de distintos factores, que tendrá en cuenta el médico tratante. Si ha sufrido una fractura de tobillo, es importante que busque atención médica. Si no se tratan, sobre todo si los huesos se fracturan y se dejan en una posición anormal, es posible que no sanen correctamente o que no lo hagan en absoluto.
Además, las fracturas complejas que no se tratan conducen a una mayor tasa de artrosis en el futuro. El tratamiento no quirúrgico de las fracturas de tobillo puede considerarse cuando un hueso está roto pero aún se encuentra en una posición relativamente normal. Esto se denomina fractura no desplazada. El tobillo también debe considerarse estable, lo que significa que los ligamentos de soporte están intactos. Además, los pacientes que no estén lo bastante sanos para someterse a una intervención quirúrgica recibirán un tratamiento conservador sin cirugía.
Dependiendo del tipo de fractura y de las preferencias del cirujano, el paciente puede ser tratado con una bota para caminar o una férula. Con el tiempo, el cirujano permitirá que el paciente cargue peso sobre la pierna lesionada a medida que la radiografía muestre la curación del hueso y mejoren los síntomas. El tratamiento quirúrgico de las fracturas de tobillo se utiliza cuando los huesos se han desplazado de su ubicación normal, lo que se denomina fractura desplazada, o cuando la propia fractura de tobillo se considera inestable.
Existen muchas opciones para solucionar las fracturas de tobillo. Estas opciones dependen de los huesos afectados, el patrón de la fractura y las preferencias del cirujano. En este vídeo hablaremos de las opciones de tratamiento de una fractura del hueso del tobillo situado en la parte exterior del pie, el peroné. El día de la intervención, se colocará al paciente boca arriba. Una vez colocado el paciente, el cirujano tiene la opción de realizar la reparación a través de una incisión abierta o mínimamente invasiva.
En la primera, se realizará una incisión abierta verticalmente en la parte exterior de la articulación del tobillo, centrada sobre la localización de la fractura. Mediante una incisión abierta, se coloca una placa metálica sobre la fractura y se fija con tornillos. La incisión mínimamente invasiva consiste en realizar una pequeña incisión vertical en el extremo inferior del hueso del tobillo, en la parte exterior del pie. Este tipo de procedimiento consiste en utilizar una varilla, denominada clavo endomedular, en el hueso peroné para ayudar a estabilizar la fractura.
Este clavo tiene puntos de fijación en la parte superior y luego utiliza tornillos para asegurar el clavo en la parte inferior. A veces, los ligamentos donde se unen la tibia y el hueso más pequeño del tobillo (el peroné), llamados sindesmosis, también resultan dañados cuando se rompen los huesos del tobillo. Si el cirujano determina que estos ligamentos están dañados, realizará un procedimiento adicional para ayudar a estabilizar la conexión entre estos 2 huesos y permitir que los ligamentos se curen.
Cualquiera que sea la reparación que el cirujano decida utilizar, se toman radiografías a lo largo del procedimiento para garantizar que la fractura se reduce y que el material elegido se coloca adecuadamente. Inmediatamente después de la intervención, se suele colocar a los pacientes una férula o yeso para proteger el tobillo. La progresión de la carga de peso en la pierna lesionada tras la intervención quirúrgica puede variar enormemente en función de la gravedad de la lesión, las preferencias del cirujano y el tratamiento quirúrgico utilizado.
Puede variar desde el soporte inmediato de peso hasta el no soporte de peso durante unos meses. El cirujano dará seguimiento a la cicatrización ósea mediante radiografías. Si su cirujano le recomienda rehabilitación con un fisioterapeuta, ésta comenzará normalmente después de que se observen signos de curación ósea en la radiografía. Tanto si se opta por el tratamiento no quirúrgico como por el quirúrgico de una fractura de tobillo, el objetivo sigue siendo el mismo: ayudar a los pacientes a recuperarse con seguridad y volver a sus actividades cotidianas.
