Fracturas del Hueso del Talón (Fracturas del Calcáneo): Opciones de Tratamiento
Fracturas del Hueso del Talón (Fracturas del Calcáneo): Opciones de Tratamiento
Este video ofrece información sobre las opciones de tratamiento para las fracturas del hueso del talón, o fracturas del calcáneo, incluyendo intervenciones no quirúrgicas y quirúrgicas.
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Fracturas del Hueso del Talón (Fracturas del Calcáneo): Opciones de Tratamiento
Este vídeo ofrece una visión general de las opciones de tratamiento de las fracturas del hueso del talón o calcáneo. Se revisarán las opciones de tratamiento, tanto con cirugía como sin ella. En un breve repaso de la anatomía, el hueso del talón es el hueso más grande del pie y reside en el retropié.
Las roturas de este hueso pueden producirse en varios patrones, lo que a menudo determina el tipo de tratamiento necesario. Las fracturas de calcáneo pueden ser lesiones graves y difíciles de tratar, y a menudo requieren tratamiento inicial en un centro hospitalario. Es fundamental trabajar en estrecha colaboración con un cirujano y un equipo de salud con los conocimientos y la experiencia adecuados en su tratamiento para obtener resultados óptimos.
El tratamiento sin cirugía fue históricamente el pilar del tratamiento de estas fracturas. Con el tiempo, esto ha cambiado, y sólo algunas fracturas cumplen las indicaciones para el tratamiento no quirúrgico. Entre ellas se incluyen las fracturas cerradas, es decir, que no han atravesado la piel, y que no tienen desplazamiento o éste es mínimo y no muestran extensión a las articulaciones cercanas.
Los pacientes con alto riesgo de complicaciones también pueden tratarse sin cirugía. Entre ellos se encuentran los fumadores, los diabéticos mal controlados, los que presentan disminución de la sensibilidad y un suministro sanguíneo deficiente a los pies. El tratamiento sin cirugía consistirá en reposo, hielo, compresión y elevación, también conocido como R.I.C.E. (en inglés Rest, Ice, Compression y Elevation).
Además del R.I.C.E., los pacientes pueden necesitar medicación de venta libre o prescrita para el dolor. Finalmente, se ordenará fisioterapia para recuperar el movimiento y la fuerza normales y volver a la marcha y las actividades normales. La determinación de los tipos de fracturas que requieren cirugía sigue siendo objeto de controversia en la profesión a pesar de los numerosos estudios a gran escala realizados.
Sin embargo, el consenso común es que las fracturas que están desplazadas y se extienden a los espacios articulares necesitarán cirugía, especialmente a medida que se han desarrollado técnicas menos invasivas. Ahora existen mejores estrategias para minimizar las complicaciones de cicatrización tras la cirugía. Si se aconseja la cirugía, el equipo quirúrgico exigirá que primero mejoren las ampollas y la hinchazón del pie, lo que puede tardar entre 7 y 14 días tras la lesión.
Hay excepciones, por ejemplo si la fractura ha atravesado la piel o si la piel está en peligro debido a una fractura abierta inminente. Muchas estrategias para fijar estas fracturas dependen del patrón de fractura observado. Lo más habitual es que se necesiten tornillos o placas con tornillos para reparar y alinear los fragmentos óseos.
La colocación de la incisión quirúrgica dependerá del tipo de fractura y de la cirugía requerida. Las incisiones suelen realizarse en la parte lateral o externa del pie. En las fracturas de tipo "lengüeta", en las que hay un gran fragmento de hueso roto en la parte posterior del talón, se realizarán pequeñas incisiones adicionales en la parte posterior del talón para pasar los tornillos.
Tras la intervención, se vigilará estrechamente la cicatrización de los puntos de fractura, alrededor de la incisión y en los tejidos blandos, así como el riego sanguíneo y la sensibilidad. Se proporcionará tratamiento para el dolor. La rehabilitación será fundamental y será un proceso gradual y supervisado, dada la gravedad de estas lesiones.
Aunque el paciente no podrá soportar peso, o lo hará parcialmente, hasta que las radiografías muestren una cicatrización adecuada, se suele fomentar el movimiento precoz para evitar la rigidez. Será necesario un seguimiento estrecho tanto con el equipo quirúrgico como con el de rehabilitación para lograr un éxito óptimo en la recuperación.
