Skip to main content

Desgarros Meniscales: Opciones de Tratamiento

Este video explora los potenciales tratamientos para los desgarros meniscales, incluyendo las opciones de tratamiento conservador y quirúrgico.

Ver transcripción

Desgarros Meniscales: Opciones de Tratamiento

Si un paciente tiene un desgarro meniscal, existen diferentes opciones que puede elegir para tratarla. El paciente siempre tiene la opción de no hacer nada al respecto, pero es probable que los síntomas que experimente no desaparezcan. No sólo eso, sino que aumenta la probabilidad que desarrolle una artrosis.

He aquí una serie de radiografías de la rodilla de un paciente que no tiene un menisco medial sano e intacto. Se puede ver en el transcurso de un año cómo el espacio articular se estrecha cada vez más causando artrosis y, eventualmente, necesitan un reemplazo parcial de rodilla. Hay pacientes que quieren evitar la cirugía, por lo que primero prueban el tratamiento no quirúrgico.

Las inyecciones, la fisioterapia y los medicamentos sin receta pueden mejorar los síntomas. Hay muchos tipos diferentes de inyecciones, junto con medicamentos antiinflamatorios, que están destinados a ayudar con el dolor. La fisioterapia puede mejorar la rigidez y la fuerza, evitando posiblemente que el desgarro empeore. Algunos pacientes también pueden llevar una rodillera para que la rodilla se sienta más estable.

Por desgracia, los síntomas no suelen desaparecer, sino que pueden no ser tan graves. Dado que los desgarros del menisco rara vez vuelven a la normalidad por sí solos, suele ser necesario algún tipo de intervención quirúrgica para obtener el mejor resultado. En el caso de desgarros en la zona blanca-blanca, es probable que el cirujano se limite a recortar el tejido desgarrado y extraerlo de la rodilla.

Los síntomas del paciente mejorarán, pero como hay menos menisco para ayudar a amortiguar la rodilla, existe un mayor riesgo de desarrollar artrosis. Si es posible, reparar el menisco suele ser la mejor opción. Los desgarros en la zona roja-blanca o en la zona roja-roja tienen buenas probabilidades de cicatrizar. El cirujano suturará el menisco para que pueda seguir proporcionando la amortiguación en la rodilla y evitar el desgaste del cartílago articular.

Hay muchas formas diferentes de reparar un menisco, y el cirujano tendrá en cuenta muchos factores a la hora de decidir la mejor forma de solucionarlo. El tamaño del desgarro, la dirección en que se desgarra, su localización, y el tiempo transcurrido desde la lesión inicial todo ayudará al cirujano a decidir el tipo de reparación que tiene más posibilidades de cicatrizar. Dos de los tipos de reparaciones más comunes son las reparaciones todo dentro, que es mejor para los desgarros en el cuerno posterior del menisco hacia atrás, y la reparación de dentro afuera, que es mejor para los desgarros en la parte media del menisco o incluso más cerca hacia delante en el cuerno anterior.

En general, cuanto antes se trate una rotura meniscal, más posibilidades hay de retrasar el inicio de artrosis en la rodilla. Los pacientes mayores pueden sufrir desgarros crónicos degenerativos que se producen con el tiempo. No se producen por una lesión, sino por el desgaste del menisco. Estos desgarros no suelen tener arreglo. El tejido desgarrado puede extirparse, pero como es probable que el paciente tenga también algo de artrosis, extirpar el tejido del menisco puede acelerar la progresión de esa artrosis.

En casos extremos, el paciente puede necesitar un trasplante meniscal. En este caso, se utiliza un menisco de cadáver para sustituir completamente el menisco de un paciente, debido a un daño excesivo provocado por una lesión o si se han sometido a varias operaciones de menisco con anterioridad y no queda menisco remanente. Luego de la cirugía, la recuperación dependerá del tipo de cirugía realizada.

Si el cirujano remueve el tejido lesionado solamente, muchos pacientes pueden ambular sin muletas luego de algunos días, recuperando su fuerza y retornando a sus actividades diarias alrededor del mes. Si se realiza una reparación meniscal, el cirujano indicará descarga con muletas por 4 a 6 semanas. Si el paciente carga demasiado esa rodilla antes de tiempo, puede afectar la reparación. Luego comenzará con ejercicios de amplitud de movimientos y de fortalecimiento.

No hará ninguna actividad como running antes de los 3 meses de la cirugía, mientras que el retorno al deporte no será antes de los 6 meses de la cirugía. Ya se trate de un tratamiento no quirúrgico, un simple procedimiento de limpieza o una reparación quirúrgica del menisco, el paciente y el cirujano deben mantener una conversación exhaustiva para determinar la mejor opción de tratamiento de la rotura de menisco de esa persona para darle la mejor oportunidad de recuperar el nivel de actividad deseado.