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Fracturas de Muñeca: Visión General

Este video ofrece una visión general sobre cómo ocurren las fracturas de muñeca, la anatomía relacionada y cómo los profesionales de la salud hacen el diagnóstico.

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Fracturas de Muñeca: Visión General

Una fractura de muñeca o mano es una rotura o fisura de uno o varios huesos de la muñeca. La muñeca está formada por 8 huesos pequeños, como se ve aquí, que conectan con 2 huesos más largos llamados radio y cúbito. Una fractura de muñeca puede producirse en cualquiera de estos 10 huesos, aunque el más común es el radio. Los cirujanos de la mano la denominan fractura de radio distal.

Una fractura de muñeca debe tratarse lo antes posible para evitar que los huesos cicatricen mal y se produzcan desalineaciones. Esto afectaría a la capacidad de realizar actividades de la vida diaria. Las fracturas de muñeca son una de las lesiones más frecuentes en la práctica ortopédica. Constituyen entre el 8% y el 15% de todas las lesiones óseas en adultos, con más de 640.000 casos al año sólo en Estados Unidos. Muchos de estos casos requieren cirugía.

Pueden producirse fracturas de muñeca con daños en los tejidos blandos circundantes que provoquen articulaciones inestables e incluso el síndrome del túnel carpiano. Las fracturas de radio distal presentan una distribución bimodal entre jóvenes y ancianos. Los varones de 10 a 25 años se lesionan por accidentes deportivos y automovilísticos, y las mujeres mayores de 60 por caídas. Las mujeres, especialmente las caucásicas, se ven afectadas cuatro veces más que los hombres.

La mayoría de las fracturas de radio distal están causadas por una caída sobre la mano extendida. Fracturarse la muñeca de esta forma es tan frecuente que recibe el nombre de fractura de Colles, en honor al cirujano Abraham Colles, que la describió en 1814. El fragmento roto se desplaza hacia la parte posterior de la muñeca, como se ve en esta radiografía. Las fracturas de Colles representan el 90% de todas las fracturas de radio distal.

Estos otros tipos de fracturas constituyen el 10% restante, a saber, las fracturas de Smith, Barton, Chauffeur (Hutchinson) y fractura por impacto del carpo (die-punch). Se producen por diferentes ángulos de fuerza al golpear a través de la muñeca, rompiendo efectivamente las 3 columnas o pilares de los huesos largos, mostrados en azul, verde y rojo. Estos tipos básicos pueden incluso darse combinados, por lo que algunas fracturas son peores que otras.

Podemos describir las fracturas de muñeca como estables e inestables. Una fractura estable, o no desplazada, es aquella en la que los huesos rotos no se mueven de su sitio. Algunas fracturas desplazadas también pueden ser estables una vez colocadas en su sitio y permanecer estables durante la cicatrización.

Por lo general, las fracturas estables pueden tratarse de forma no quirúrgica con un yeso. Por otro lado, las fracturas inestables son graves y se rompen en muchos pedazos llamados, fragmentos conminutos o fractura conminuta. Pueden parecer torcidos o doblados. Estos tipos inestables requieren cirugía para su realineación.

Las fracturas también pueden describirse como cerradas o abiertas. Una fractura cerrada se produce cuando no hay rotura de la piel. Una fractura abierta se produce cuando el hueso fracturado se desgarra a través de la piel. En estos casos existe un posible riesgo de infección y debe tratarse rápidamente.

Para prevenir las fracturas de muñeca, hay que estar atento y llevar equipo de protección durante actividades deportivas riesgosas e inestables. Ciertas afecciones pueden debilitar los huesos, especialmente la osteoporosis, la diabetes y la artritis reumatoide, por lo que se aconseja mantener una dieta y un peso saludables para que los huesos estén fuertes si se produce una caída. También hay que considerar seriamente dejar de fumar y reducir el consumo de alcohol.

Los síntomas de una muñeca rota pueden incluir dolor, especialmente al flexionar la muñeca, sensibilidad, hinchazón, hematomas, deformidad de la muñeca que hace que parezca torcida y doblada. Para el diagnóstico inicial de una fractura de radio distal, el médico tomará varias radiografías. Una vista posteroanterior y una vista lateral se consideran parte de una evaluación mínima rutinaria. Estas imágenes pueden ayudar a evaluar el antes y el después del tratamiento de una fractura.

Una TAC puede ofrecer información más significativa que una radiografía convencional, ya que permite ver con mayor detalle las fracturas complejas que afectan a distintos lados de los huesos. También puede evaluar la consolidación de una fractura tras una intervención quirúrgica y es especialmente útil cuando las radiografías simples tienen un aspecto falsamente normal.

La resonancia magnética es otra potente herramienta diagnóstica para observar no sólo las anomalías óseas, sino también las ligamentosas y de los tejidos blandos que pueden producirse con las fracturas de radio distal. Estas anomalías pueden ser desgarros o perforaciones, fracturas ocultas que podrían haberse pasado por alto en una radiografía anterior, rotura de los vasos sanguíneos de los huesos de la muñeca, lo que se denomina necrosis avascular de los huesos del carpo, e incluso el médico puede ver lesiones en dedos, tendones y nervios. Una vez que estas imágenes diagnósticas han proporcionado al médico la información que busca, se planifica el tratamiento.