Skip to main content

Desgarros del Manguito Rotador: Opciones de Tratamiento

Este video brinda el conocimiento sobre las opciones de tratamiento, incluyendo el tratamiento consevador como las intervenciones quirúrgicas, para los desgarros del manguito rotador.

Ver transcripción

Desgarros del Manguito Rotador: Opciones de Tratamiento

El manguito de los rotadores sirve tanto para estabilizar como para movilizar la articulación del hombro. Un desgarro del manguito rotador puede provocar dolor, debilidad, e incluso una disminución del movimiento que puede afectar a las actividades cotidianas del paciente. Si no se trata, es difícil determinar si una rotura del manguito rotador progresará.

A veces, si un desgarro no se trata durante años, no sólo puede aumentar de tamaño, pero puede haber cambios en el cartílago, que es la cubierta lisa en los extremos de nuestros huesos que permite que nuestras articulaciones tengan un movimiento suave y sin dolor. Estos cambios se conocen como artropatía del manguito rotador, que es un tipo de artrosis por desgaste. Son muchos los factores que el médico debe tener en cuenta para cada paciente cuando se trata del tratamiento no quirúrgico frente al quirúrgico de una rotura del manguito rotador.

Dos de estos factores son la profundidad o el tamaño del desgarro. La profundidad puede dividirse en desgarro de espesor parcial y desgarro de espesor total. El tamaño del desgarro puede variar entre pequeño, mediano, grande, e incluso masivo. Además del tamaño y la profundidad, el cirujano también tendrá en cuenta la salud del paciente, los síntomas, la localización del desgarro, y si existen otras afecciones en curso en la articulación del hombro.

En el caso de los pacientes candidatos a un ensayo de tratamiento no quirúrgico, éste puede incluir la modificación de la actividad, fisioterapia, antiinflamatorios no esteroideos y posibles inyecciones terapéuticas. Para aquellos que no son candidatos o no se beneficiaron del tratamiento no quirúrgico, se considerará la cirugía. La rotura del manguito rotador puede tratarse quirúrgicamente de varias maneras.

Puede repararse mediante una incisión miniabierta o mediante una técnica mínimamente invasiva denominada cirugía artroscópica, en la que el cirujano utilizará una cámara llamada artroscopio y pequeños instrumentos a través de mini incisiones llamadas portales. A veces, un desgarro puede ser tan grande que el cirujano no pueda arreglarlo con una reparación estándar. En estos casos, hay otros procedimientos que un cirujano puede realizar para ayudar a tratar al paciente.

A efectos de este vídeo, nos centraremos en lo que cabe esperar de una reparación artroscópica del manguito rotador. El día de la intervención, se colocará al paciente de dos formas distintas, según prefiera el cirujano. Una de las posturas es la denominada postura de silla de playa, en la que el paciente se sienta erguido con la parte superior del cuerpo ligeramente reclinada hacia atrás.

La otra posición se denomina decúbito lateral, donde el paciente estará acostado de lado con el hombro afectado hacia arriba. Ambas posiciones permiten a los cirujanos visualizar el interior de la articulación del hombro mediante un dispositivo de posicionamiento del brazo. Después de que el cirujano haya evaluado el resto de la articulación del hombro, se centrará en reparar el manguito rotador.

Colocarán la cámara en una incisión en la parte posterior del hombro para ver el desgarro. Aquí volverán a evaluar el tamaño, la profundidad y el patrón del desgarro. Esto ayuda al cirujano a determinar qué tipo de reparación es la más adecuada.

Una vez finalizada la intervención, comienza la recuperación. La recuperación postoperatoria será específica para cada paciente y dependerá de varios factores. Por lo general, los pacientes llevarán un cabestrillo al principio para proteger y apoyar el hombro.

Realizarán ejercicios suaves de movimiento de la mano, la muñeca y el codo para evitar la rigidez de estas articulaciones mientras está en el cabestrillo. A continuación, el cirujano dará el alta al paciente para que empiece a trabajar en la recuperación del movimiento. A continuación, el fortalecimiento se incorpora gradualmente y se adapta a los objetivos del paciente para que pueda volver a sus actividades favoritas.