Skip to main content

Defectos de Cartílago de la Articulación de Rodilla: Reemplazo de Defecto Pequeño de Cartílago

Este video quirúrgico demuestra el procedimiento de transplante osteocondral autólogo (OATS) para el tratamiento de un defecto pequeño de cartílago de la rodilla.

Ver transcripción

Defectos de Cartílago de la Articulación de Rodilla: Reemplazo de Defecto Pequeño de Cartílago

Este vídeo de cirugía cadavérica muestra un trasplante de autoinjerto osteocondral, o procedimiento OATS, utilizado para tratar un pequeño defecto de cartílago en la rodilla. En este procedimiento, se transfiere un fragmento de cartílago de una zona sana de la rodilla del paciente que no soporta peso a la zona del defecto cartilaginoso. Aquí, vemos una rodilla derecha con el lado interno de la rodilla en el lado derecho de la pantalla.

El cirujano ya ha realizado incisiones a lo largo de la parte anterior y externa de la rodilla. La rodilla se flexiona para exponer las superficies del extremo del fémur, o hueso del muslo. Aquí vemos un pequeño defecto de cartílago en el extremo interno del fémur. El cirujano reparará este defecto con un fragmento de cartílago y hueso, denominado tapón o injerto, que se tomará del otro lado de la rodilla.

El cirujano se desplaza a la parte externa del fémur y utiliza un instrumento de extracción para marcar el lugar donde se extraerá el injerto. El instrumento se golpea en el lugar y se gira para cortar un tapón del resto del hueso. El cirujano vuelve al extremo interno del fémur y utiliza un reamer para cortar limpiamente una sección redonda de cartílago y hueso alrededor del defecto cartilaginoso, creando así un orificio que se ajusta perfectamente al injerto.

El cirujano da forma al extremo del injerto cosechado para conseguir el tamaño correcto. A continuación, alinea el injerto cosechado y gira el instrumento para insertarlo en el orificio donde se extrajo el defecto. El cirujano vuelve a la parte externa de la rodilla para insertar un injerto tomado de un cadáver y rellenar el espacio donde se extirparon el cartílago y el hueso, colocándolo y golpeándolo suavemente para rellenar el hueco.

El cirujano utilizará suturas para cerrar las incisiones de la piel, y el procedimiento habrá concluido.