Inestabilidad de Muñeca (Lesiones del Ligamento EscafoSemilunar): Visión General
Inestabilidad de Muñeca (Lesiones del Ligamento EscafoSemilunar): Visión General
Este video brinda una visión general de cómo ocurren las lesiones del ligamento escafosemilunar, la anatomía relevante, y cómo el profesional de la salud diagnostica al paciente.
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Inestabilidad de Muñeca (Lesiones del Ligamento EscafoSemilunar): Visión General
Este vídeo ofrece una visión general de las lesiones de la articulación escafosemilunar. La articulación escafosemilunar se encuentra entre los huesos escafoides y semilunar de la muñeca. Las lesiones de esta articulación suelen afectar al ligamento escafosemilunar. Normalmente, las lesiones de esta articulación y del ligamento suelen ir acompañadas de otras lesiones de ligamentos cercanos.
También pueden asociarse a fracturas de muñeca. El ligamento escafosemilunar es el ligamento más lesionado de la muñeca. El daño de este ligamento puede producirse bruscamente, como en una lesión traumática de la muñeca. Lo más habitual es que esto ocurra con una caída sobre una mano extendida. Estas lesiones de ligamentos también pueden observarse con el tiempo en quienes cargan repetidamente la muñeca, como un gimnasta.
Aunque es más probable que estas lesiones se observen en pacientes jóvenes, con el tiempo pueden producirse en pacientes con otras afecciones degenerativas como la artritis reumatoide, o en aquellos con excesiva laxitud o movilidad en las articulaciones. Las lesiones de este ligamento varían en gravedad. Se clasifican en desgarros parciales o totales y se gradúan en función de la inestabilidad adicional de la articulación y la desalineación de los huesos de la muñeca.
A menudo estas lesiones empeoran con el tiempo. Pueden pasar meses desde la lesión inicial hasta que el paciente desarrolle inestabilidad en la articulación. Si estas lesiones no se tratan, pueden evolucionar a un cuadro de artrosis conocido como colapso escafosemilunar avanzado. Es lo que se conoce como muñeca SLAC. Los pacientes con lesiones en esta articulación suelen notar dolor en la parte superior de la muñeca, más cerca del pulgar.
Pueden producirse chasquidos o ruidos al mover la muñeca, así como una disminución de la amplitud de movimiento y de la fuerza. El dolor puede empeorar al cargar la muñeca, por ejemplo en posición de flexión. El médico hará el diagnóstico de estas lesiones basándose en una combinación de factores, como los antecedentes, los resultados del examen y el diagnóstico por imagen. Existen pruebas específicas que el médico puede realizar para localizar los síntomas del paciente si se sospecha de una lesión en esta articulación.
Además, se realizarán múltiples radiografías de la muñeca en busca de anomalías en la alineación de los huesos. Un patrón que puede producirse es un espacio entre el escafoides y el semilunar. Aunque pueden realizarse pruebas de imagen avanzadas, como una resonancia magnética, que resultan útiles, ya que estos desgarros pueden ser difíciles de localizar. Para mejorar la precisión del diagnóstico de estas lesiones, el médico puede aconsejar la realización de una artroscopia de muñeca en la que se utilizará una pequeña cámara para visualizar directamente la articulación.
Dado que este diagnóstico puede ser difícil de detectar y su carácter progresivo, es importante que los pacientes acudan a un médico con experiencia en lesiones de muñeca para que realice el diagnóstico adecuado y les ayude a desarrollar un plan de tratamiento. El diagnóstico precoz es fundamental para prevenir la progresión de las complicaciones de esta lesión.
