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Artrosis del Pulgar: Visión General

Este video brinda una descripción general sobre cómo se desarrolla la artrosis carpometacarpiana (CMC) del pulgar, la anatomía relevante, y cómo un profesional de la salud diagnosticaría a un paciente.

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Artrosis del Pulgar: Visión General

Este vídeo ofrece una visión general de la artrosis en la base del pulgar. La artrosis en la base de la articulación del pulgar, también conocida como artrosis carpometacarpiana del pulgar o artrosis C M C del pulgar, es una enfermedad degenerativa progresiva frecuente en mujeres posmenopáusicas. Se trata de una afección incapacitante muy frecuente que provoca dolor e inestabilidad en la articulación del pulgar.

La articulación CMC del pulgar es una articulación en forma de silla de montar formada por el extremo de la base del metacarpiano del pulgar y el hueso cercano de la muñeca llamado trapecio. La articulación CMC del pulgar tiene una cápsula laxa que permite múltiples planos de movimiento al pulgar. Esta articulación sacrifica naturalmente su estabilidad para estos múltiples planos de movimiento. El pulgar soporta cargas significativas a través de esta articulación durante las actividades diarias.

Al agarrar con fuerza, la articulación del pulgar absorbe una fuerza de 120 kg, o aproximadamente 265 lbs. Durante el pellizco, las fuerzas a través de la articulación CMC del pulgar son 12 veces superiores a las de las yemas de los dedos pulgar e índice. Estas fuerzas repetitivas, compresivas y de cizallamiento son responsables de los cambios osteoartríticos a lo largo del tiempo. Como medidas preventivas, las personas pueden beneficiarse del uso de equipos de protección, especialmente al mover objetos.

El ejercicio es importante para mantener un peso y una postura saludables y moderados. Es importante controlar el azúcar en sangre, ya que otros problemas de salud pueden afectar a la calidad de las articulaciones y los cartílagos con el paso del tiempo. Para el diagnóstico de un paciente con sospecha de artrosis de la articulación del pulgar, el cirujano realizará una exploración física.

Inicialmente, el equipo médico realizará pruebas que provoquen y recreen el dolor causado por los cambios artrósicos para proporcionar el diagnóstico. El diagnóstico ulterior de las afecciones se confirmará con una evaluación radiográfica o una radiografía. Se realizarán múltiples vistas de la articulación para ver mejor todos los ángulos de la misma. Existen cuatro estadios de la enfermedad, desde el más leve, el estadio 1, hasta el más grave, el estadio 4.

En el estadio 1, el espacio articular muestra un leve ensanchamiento debido a la inflamación que provoca la acumulación de líquido en este espacio. Hay un leve movimiento del metacarpiano del pulgar sobre el trapecio. Este movimiento se denomina subluxación. Esto se indica mediante un escalón a la altura de la articulación del pulgar. En esta fase, los pacientes muestran debilidad leve y dolor leve e intermitente con el uso intenso de la mano.

En el estadio 2, hay un mayor compromiso del espacio articular con un aumento de la subluxación y el estrechamiento. También hay cambios óseos en la línea articular, incluida la presencia de pequeños osteofitos, que son pequeños crecimientos óseos. Clínicamente, el dolor está presente ahora durante las actividades normales y el examen provoca dolor.

En la fase 3, hay un contacto total hueso con hueso. Los osteofitos son ahora aún más grandes. Existe una subluxación significativa, o movimiento de la posición normal de la articulación. El estadio 4 se caracteriza por la presencia de cambios artrósicos alrededor de todo el hueso trapecio. Una vez realizado el diagnóstico, puede determinarse un plan de tratamiento.