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Necrosis Avascular de Cadera (NAV): Tratamiento de una Lesión Ósea de la Cabeza Femoral (Esfera) Utilizando un Injerto de Médula Ósea


Esta es una demostración cadavérica sobre el procedimiento de descompresión central utilizando un injerto de médula ósea realizado para el tratamiento de una necrosis avascular de cadera.

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Necrosis Avascular de Cadera (NAV): Tratamiento de una Lesión Ósea de la Cabeza Femoral (Esfera) Utilizando un Injerto de Médula Ósea

Esta demostración cadavérica muestra un procedimiento de descompresión central realizado en una cadera derecha. La descompresión central es una forma mínimamente invasiva de eliminar el hueso muerto, o hueso necrótico, de la esfera de la articulación de la cadera, para los pacientes que presentan una necrosis avascular en fase inicial. Orientémonos, aquí vemos una cadera derecha.

La cabecera de la camilla está a la izquierda de la pantalla, y los pies a la derecha. El cirujano tiene una pequeña cámara llamada artroscopio y una pequeña incisión llamada portal. En otro portal sostienen una guía de perforación. El cirujano utiliza el artroscopio junto con una radiografía para visualizar la articulación de la cadera y ver dónde tiene que estar la punta de la guía de perforación para alcanzar la zona de hueso necrótico.

Una vez que la guía de broca está en posición, el cirujano introduce la broca y la hace avanzar hasta el hueso, guiándose por rayos X. Esta broca tiene medidas en ella, por lo que el cirujano puede medir la profundidad desde el extremo de la camisa de perforación hasta la punta de la broca dentro del hueso de la cadera. A continuación, utilizarán esta medición para guiar los pasos posteriores del procedimiento.

Se introduce una broca ligeramente mayor y se avanza hasta la profundidad medida previamente. A continuación, se introduce en la cadera una herramienta de corte giratoria denominada reamer. Este reamer puede ampliar su tamaño, lo que permite al cirujano tratar a mano lesiones necróticas de distintos tamaños, en función de las necesidades del paciente.

El cirujano empezará a girar el reamer y abrirá gradualmente la cuchilla hasta alcanzar el diámetro adecuado. Cuando la hoja está abierta hasta el tamaño necesario, el cirujano puede ahora retirar hacia atrás la hoja mientras gira para asegurarse que se extrae todo el hueso muerto dentro de la cabeza femoral. Una vez finalizado, el cirujano guardará la hoja y retirará el instrumento de la cadera.

Comprobarán una vez más con la cámara que la broca no ha dañado el cartílago que recubre el hueso. Para rellenar el defecto creado por la extracción de hueso, el cirujano puede inyectar una mezcla biológica para promover la formación de nuevos vasos sanguíneos, lo que ayuda a crear hueso nuevo. Para ello puede utilizarse médula ósea o plasma rico en plaquetas obtenido del paciente, que se mezcla con injerto óseo y se introduce en la cadera.