Desgarros de los Isquiotibiales de Cadera: Opciones de Tratamiento
Desgarros de los Isquiotibiales de Cadera: Opciones de Tratamiento
Este video brinda información sobre las opciones de tratamiento para los desgarros de los tendones isquiotibiales, incluidas intervenciones quirúrgicas y no quirúrgicas.
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Desgarros de los Isquiotibiales de Cadera: Opciones de Tratamiento
Dependiendo del nivel de la lesión, puede recomendarse un tratamiento quirúrgico o no quirúrgico para las roturas de los tendones isquiotibiales de la cadera. Las lesiones suelen clasificarse en grado 1: distensión leve del tendón; grado 2: rotura parcial del tendón; o grado 3: rotura completa del tendón.
También pueden utilizarse otros sistemas de clasificación, teniendo en cuenta el grado de retracción del tendón y si también existe una lesión asociada del nervio ciático. Las lesiones de grado 1, o distensiones tendinosas leves, y las de grado 2, o desgarros tendinosos parciales, suelen tratarse con éxito con métodos no quirúrgicos. Entre ellas, reposo y modificación de la actividad, hielo, medicamentos antiinflamatorios y fisioterapia para ayudar al tendón lesionado a curarse y fortalecerse.
El tratamiento no quirúrgico no es tan eficaz para tratar las lesiones de grado 3, o roturas tendinosas completas, ya que los tendones tienen una capacidad limitada para volver a unirse al hueso de la pelvis, lo que provoca debilidad y pérdida de función a largo plazo. La cirugía se recomienda en la mayoría de los casos de desgarros tendinosos completos, especialmente cuando hay desgarros en 2 ó 3 tendones con más de 2 cm de retracción.
La cirugía también puede ser necesaria para los desgarros parciales que no han mejorado después de 3 a 6 meses de tratamiento no quirúrgico. En ocasiones, el tratamiento no quirúrgico de las roturas tendinosas completas se utiliza cuando estas lesiones se producen en personas poco activas y con afecciones médicas que les impiden someterse con seguridad a una intervención quirúrgica y recuperarse adecuadamente.
Cuando la cirugía es necesaria, se recomienda realizarla lo antes posible para obtener los mejores resultados para el paciente. Los pacientes estarán recostados boca abajo durante la intervención, que suele consistir en una incisión abierta a lo largo de la parte posterior del muslo, en sentido horizontal o vertical. Las incisiones verticales suelen ser necesarias cuando hay una mayor retracción del tendón y si se precisa un trabajo adicional para eliminar el tejido cicatricial del nervio ciático.
A veces, la cirugía puede realizarse por vía endoscópica con una cámara diminuta a través de pequeñas incisiones. Se utilizan suturas y anclajes para volver a unir los tendones isquiotibiales desgarrados al hueso de la pelvis. La rehabilitación después de la cirugía variará de un paciente a otro.
A veces, los pacientes llevan una ortesis o aparato ortopédico para la pierna que restringe el movimiento de la cadera o la rodilla para proteger los isquiotibiales y limitar la carga de peso en la pierna afectada durante varias semanas. Tras un periodo inicial de curación, que es de unas 6 semanas, los pacientes comienzan la fisioterapia para mejorar gradualmente la amplitud de movimiento, la fuerza, la marcha, los movimientos funcionales y la vuelta al deporte.
Este proceso dura varios meses. La cirugía de desgarro de tendones isquiotibiales tiene grandes resultados, con más del 90% de los pacientes que regresan con éxito al deporte después de la cirugía de desgarros parciales o completos del tendón.
