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Fracturas del Hueso Externo del Pie (Fracturas del 5to Metatarsiano): Opciones de Tratamiento

Este video brinda los conocimientos dentro de las opciones de tratamiento para las fracturas del 5to metatarsiano, incluyendo el tratamiento conservador como las intervenciones quirúrgicas.

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Fracturas del Hueso Externo del Pie (Fracturas del 5to Metatarsiano): Opciones de Tratamiento

En este vídeo se analizan las opciones de tratamiento de las fracturas o roturas del 5º metatarsiano, el hueso más externo del pie. El 5º metatarsiano es uno de los huesos del pie que se fractura con más frecuencia, concretamente la base de este hueso es la zona que más suele lesionarse. Es importante señalar que las recomendaciones de tratamiento para estas fracturas varían. Se harán en función de la localización exacta de la fractura y de las consideraciones específicas del paciente, como el nivel de actividad y el estado general de salud.

La localización de la fractura en la base de este hueso ayuda a determinar las recomendaciones de tratamiento. Las fracturas de la zona 1 son las más frecuentes y suelen ser el resultado de una lesión por inversión. Una lesión por inversión se produce cuando el pie gira hacia dentro y el tobillo gira hacia fuera. Estas fracturas tienen un excelente potencial de curación. Las fracturas de la zona 2, o fracturas de Jones, pueden observarse en personas muy activas con lesiones agudas.

Dada la escasa irrigación sanguínea en esta zona, estas fracturas corren un mayor riesgo de sufrir una cicatrización retardada o incompleta. Las fracturas de la zona 3 pueden observarse en casos de estrés repetitivo sobre la parte externa del pie, como en los atletas. También pueden ser el resultado de anomalías metabólicas o deformidades del pie, como un arco elevado. Estas fracturas también pueden presentar el riesgo de una cicatrización retardada o incompleta.

Los tratamientos no quirúrgicos para estas fracturas pueden considerarse en las siguientes circunstancias. Fracturas de la zona 1 mínimamente desplazadas. El tratamiento consistirá en cargar peso de forma protegida con algún tipo de inmovilización, como un zapato o bota de suela rígida. Las fracturas de las zonas 2 y 3 pueden tratarse de forma no quirúrgica, aunque pueden ser propensas a una curación lenta o incompleta si se tratan de esta manera.

Si se opta por el tratamiento no quirúrgico, el paciente deberá permanecer varias semanas sin pisar. En cualquiera de los casos, se realizará un seguimiento minucioso del paciente para realizar radiografías y evaluar los síntomas. Puede indicarse fisioterapia para ayudar a recuperar la función y la fuerza. En general, el tratamiento quirúrgico está indicado para las fracturas que presentan un desplazamiento importante, las de pacientes muy activos, como los deportistas, las fracturas con retraso o cicatrización incompleta y las fracturas debidas a deformidades del pie.

Si se opta por la cirugía, hay muchos implantes que pueden utilizarse. Específicamente para la zona 2, o fracturas de Jones, los tornillos son los más comunes. Las recomendaciones postoperatorias pueden variar en función del tipo de cirugía elegida y del estado general de salud del paciente. Después de la intervención quirúrgica, el paciente debe esperar un breve periodo de tiempo sin pisar.

En las visitas de seguimiento, el médico revisará las radiografías y los síntomas para determinar si puede darle carga al pie y las necesidades de fisioterapia, de modo que el paciente pueda volver a la plena actividad.