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Fracturas de Tobillo: Visión General

Este video proporciona una descripción general de cómo ocurren las fracturas de tobillo, la anatomía relevante y cómo los profesionales de la salud diagnostican a un paciente.

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Fracturas de Tobillo: Visión General

Una fractura de tobillo, significa que uno o más de los huesos que componen la articulación del tobillo tiene una rotura. Las fracturas de tobillo pueden ser desde simples, con una rotura en un hueso, hasta muy complejas, con múltiples fragmentos óseos y afectación de más de un hueso de la articulación del tobillo. Aproximadamente el 2% de la población sufrirá una fractura de tobillo a lo largo de su vida.

Las fracturas de tobillo representan el 9% de todas las fracturas que se presentan en urgencias, y el 25% de ellas requieren cirugía. El riesgo de sufrir una fractura de tobillo es mayor en las mujeres que en los hombres, sobre todo a medida que envejecen. Otros factores de riesgo son: un mayor índice de masa corporal y la diabetes.

Las fracturas de tobillo son el resultado de una lesión por torsión de la articulación del tobillo. Muchas fracturas de tobillo se producen por una simple caída al caminar. Otras causas de las fracturas de tobillo son los accidentes de tráfico, las caídas de altura, los tropiezos en las escaleras o las lesiones deportivas.

Las fracturas de tobillo pueden ocurrirle a cualquiera, pero hay algunas medidas que puede tomar para reducir el riesgo. Hay ciertas afecciones médicas que hacen que nuestros huesos sean más propensos a las fracturas, como la diabetes. Por lo tanto, se recomienda mantener un estilo de vida saludable, incluida una dieta equilibrada.

Además de controlar su salud en general, despejar las zonas de peligro de tropiezos en el trabajo o en casa, además de llevar un calzado cómodo y estable, también puede ayudar a reducir el riesgo. Veamos ahora más de cerca la anatomía. La articulación del tobillo se compone de 3 huesos: el hueso pequeño que se sitúa fuera del tobillo, llamado peroné; la tibia, y un hueso que se sitúa encima del hueso del talón y debajo de la tibia, conocido como astrágalo o talo.

Las fracturas de tobillo suelen producirse en la cara inferior del hueso externo del tobillo, el peroné. Algunas fracturas pueden presentar una rotura en la parte inferior de la tibia junto con la rotura del peroné. También puede producirse una fractura en la parte inferior de la tibia de forma aislada, aunque no es tan frecuente.

Además de los huesos del tobillo, otra lesión frecuente en las fracturas de tobillo se produce en la sindesmosis. La sindesmosis es el punto en el que la tibia, el hueso de la espinilla, y el hueso más pequeño situado a su lado, el peroné, se conectan a través de múltiples ligamentos. Esta articulación desempeña un papel importante en la estabilidad de la articulación del tobillo.

Estos ligamentos pueden desgarrarse, además de romperse el tobillo, y dar lugar a lo que se denomina un tobillo inestable. Quienes han sufrido una fractura de tobillo suelen quejarse de dolor, hematomas e hinchazón. Es posible que la articulación del tobillo presente una deformidad notable y que no puedan soportar peso sobre la pierna lesionada.

Cuando solicite tratamiento a un profesional sanitario, éste le hará preguntas sobre cómo se produjo la lesión, si hubo alguna evaluación previa y detalles sobre su historial médico. A continuación, se realizará una exploración física de la parte inferior de la pierna. El cirujano examinará el tobillo para detectar signos de hematoma e hinchazón.

Además, palparán el tobillo, en particular alrededor de la prominencia ósea situada en la parte interna del pie, denominada maléolo medial, y en la parte externa del pie, el maléolo lateral. El diagnóstico de una fractura de tobillo se confirma mediante estudios radiográficos. El cirujano solicitará diferentes vistas del tobillo, lo que ayuda a determinar la localización y el patrón de la fractura en sí.

En las fracturas más complejas también puede solicitarse un TAC para evaluar mejor la anatomía ósea y ayudar al cirujano a planificar la intervención. Cuando se ha diagnosticado una fractura de tobillo, el cirujano tendrá en cuenta muchos factores a la hora de considerar el tratamiento quirúrgico y no quirúrgico y lo compartirá con el paciente para que esté preparado para lo que venga después.