Artrosis de Tobillo: Artrodesis Abierta de la Articulación del Tobillo con Placa y Tornillos
Artrosis de Tobillo: Artrodesis Abierta de la Articulación del Tobillo con Placa y Tornillos
Este video quirúrgico demuestra una artrodesis de la articulación del tobillo para el tratamiento de una artrosis de tobillo.
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Artrosis de Tobillo: Artrodesis Abierta de la Articulación del Tobillo con Placa y Tornillos
Esta demostración quirúrgica en el tobillo izquierdo de un paciente muestra una fusión abierta de la articulación del tobillo utilizando una placa y tornillos para el tratamiento de la artrosis de tobillo. En primer lugar, se practica una incisión en la parte anterior de la articulación del tobillo. La incisión suele medir entre 12 y 15 cm de largo.
Una vez desplazados todos los tendones y tejidos blandos del tobillo, el cirujano tiene que entrar en la articulación del tobillo para retirar todo el cartílago. Dado que el objetivo es que los huesos de la tibia y el astrágalo se curen entre sí, no puede haber ningún cartílago entre los huesos. Por lo general, hay espolones óseos en la parte delantera que el cirujano tiene que quitar antes de entrar en la articulación para eliminar el cartílago.
Una vez retirado el cartílago, el cirujano posiciona el tobillo y comprueba el tamaño de la placa que se utilizará. Una vez que la placa está en su sitio y al ras del hueso, se coloca un tornillo en el hueso que sujeta la placa. El cirujano se asegura que le gusta la posición y seguirá colocando los tornillos restantes en el hueso astrágalo a través de la placa.
En este punto, la placa debe fijarse a la tibia. El primer tornillo va en este orificio de forma ovalada en la placa hacia la parte superior. De esta forma, cuando el tornillo se inserta completamente y empieza a apretar sobre la placa, ésta se desplaza hacia arriba, ya que la cabeza del tornillo quiere asentarse en el centro del orificio, comprimiendo la parte delantera de la articulación del tobillo y ayudando al proceso de curación.
El siguiente tornillo comprime la parte posterior de la articulación. Se perfora en ángulo a través de este orificio de la placa y atraviesa por completo tanto la tibia como el astrágalo. En este punto, la placa es estable y los huesos no se mueven. Para mayor seguridad, el resto de los orificios pueden rellenarse con tornillos para maximizar la fuerza de la placa contra los huesos.
El cirujano tomará radiografías finales para mostrar que la placa y los tornillos están en una buena posición. La incisión cutánea se cierra con suturas y el paciente se dirige a la sala de recuperación.
