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Fracturas de Dedo y Mano: Opciones de Tratamiento

Este video explora los potenciales tratamientos para las fracturas de dedo y mano, incluyendo el tratamiento conservador como las intervenciones quirúrgicas.

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Fracturas de Dedo y Mano: Opciones de Tratamiento

Tras determinar el tipo de fractura de mano o dedo mediante una radiografía, el médico determinará qué tipo de tratamiento es necesario para ayudar a curar la fractura. Tanto las fracturas de los huesos de la mano, o metacarpianos, como las de los huesos de los dedos, o falanges, se tratan de forma similar. Si una fractura es simple y estable, a menudo puede tratarse sin cirugía. Por lo general, es necesario impedir que los hueses se muevan para que consoliden correctamente.

En caso necesario, el médico puede realinear el hueso fracturado, lo que se denomina reducción cerrada, antes de aplicar una férula o un yeso para estabilizar la mano y los dedos y permitir la curación de la fractura. La mano suele colocarse en la posición intrínseca plus, también llamada posición de seguridad. Esta posición evita que los músculos y ligamentos se tensen demasiado cerca de las articulaciones de la mano y los dedos, lo que puede provocar una pérdida permanente de la amplitud de movimiento una vez que la fractura haya terminado de curarse.

En el caso de fracturas simples de dedo, suele bastar con entablillar o vendar el dedo roto con cinta adhesiva al dedo contiguo para que la fractura consolide. Las fracturas más complejas requieren cirugía. Entre ellas se incluyen las fracturas desplazadas e inestables que desplazan los huesos de su alineación normal y no pueden corregirse mediante reducción cerrada, las fracturas múltiples, las fracturas abiertas que atraviesan la piel o las fracturas que provocan pérdida ósea.

Existen diversas opciones quirúrgicas para tratar las fracturas de manos y dedos. Entre ellas se incluyen el uso de pines metálicos, clavos óseos, tornillos pequeños, placas y tornillos, o fijación externa. Estos implantes metálicos permanecerán dentro del cuerpo mientras se cura la fractura. En algunos casos, pueden retirarse después de que el hueso haya consolidado.

El tipo y la localización de la fractura ayudarán al cirujano a determinar qué tipo de técnica quirúrgica es la mejor para estabilizar el hueso roto. Las fracturas conminutas, en las que un hueso se rompe en muchos pedazos, suelen requerir el uso de un injerto óseo durante la cirugía para rellenar el hueco de hueso que falta y que no puede repararse. Esto ayuda a restaurar la longitud y la fuerza adecuadas del hueso.

Tanto si es necesaria la cirugía como si no, todos los tipos de fracturas se controlarán con radiografías durante varias semanas o meses para asegurarse de que cicatrizan correctamente. Dependiendo del tipo de fractura y de si se ha realizado una intervención quirúrgica, el médico puede recomendar fisioterapia o terapia ocupacional. Los pacientes realizarán diversos ejercicios de dedos, manos y muñecas para mejorar la amplitud de movimiento, la fuerza de agarre y la motricidad fina necesaria para las actividades de la vida diaria.

Las fracturas tardan varias semanas en curarse, pero pueden requerir varios meses para restablecer el movimiento y la función de las manos y los dedos.