Fracturas Superiores del Hueso del Brazo (Fracturas del Húmero Proximal): Opciones de Tratamiento
Fracturas Superiores del Hueso del Brazo (Fracturas del Húmero Proximal): Opciones de Tratamiento
Este video brinda los conocimientos sobre las opciones de tratamiento de una fractura superior del hueso del brazo, también llamada fractura del húmero proximal, incluyendo el tratamiento conservador como las intervenciones quirúrgicas.
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Fracturas Superiores del Hueso del Brazo (Fracturas del Húmero Proximal): Opciones de Tratamiento
Si cree que ha sufrido una fractura de la parte superior del brazo, también conocida como fractura proximal del húmero, es importante que busque atención médica. Aunque muchas fracturas proximales de húmero se curan sin necesidad de cirugía, un traumatólogo cualificado deberá evaluar y determinar si se requiere un tratamiento no quirúrgico o quirúrgico. Si no se tratan las fracturas más complejas, los huesos pueden curarse en una posición incorrecta o no volver a unirse. Esto puede provocar dolor persistente y limitación de la amplitud de movimiento en el brazo afectado.
Tras la lesión, cuando el paciente acude a urgencias, los primeros pasos en el tratamiento de una fractura del húmero proximal se centran en que el paciente se sienta cómodo. Se inmovilizará el brazo afectado y se administrarán analgésicos según sea necesario para que el paciente pueda someterse a las pruebas de imagen adecuadas y disminuir las molestias entre la lesión inicial y el posible tratamiento quirúrgico. Son muchos los factores que el traumatólogo tendrá en cuenta a la hora de recomendar opciones de tratamiento para una fractura ósea del brazo, entre otros, la edad del paciente, su historial médico, su nivel de actividad y la evaluación del propio patrón de fractura.
El tratamiento conservador de las fracturas del húmero proximal, suele recomendarse para las fracturas en los que los fragmentos óseos permanecen próximos entre sí, lo que se conoce como no desplazadas o mínimamente desplazadas. La mayoría de las fracturas del húmero proximal pertenecen a esta categoría. Este tipo de fracturas tienen una tasa de éxito de curación del 80-85%. Además, a quienes no estén en condiciones médicas de someterse a una cirugía también se les recomendará un tratamiento conservador.
Este tratamiento consistirá en inmovilizar el brazo afectado en un cabestrillo, introducir gradualmente ejercicios suaves de amplitud de movimiento e iniciar una fisioterapia formal. El traumatólogo controlará la consolidación de la fractura mediante radiografías cada pocas semanas. Si se recomienda la cirugía, hay varios procedimientos disponibles. El cirujano tendrá en cuenta muchos factores, como la calidad ósea, la edad del paciente, su nivel de actividad y el tipo de fractura, a la hora de comentar estas opciones con el paciente.
Algunas de estas opciones incluyen una placa con tornillos, un clavo óseo, un reemplazo parcial del hombro y un reemplazo reverso del hombro. Revisaremos brevemente el uso de una placa con tornillos y un reemplazo total reverso de hombro como opciones de tratamiento quirúrgico. Ambos procedimientos requieren una incisión abierta en la parte anterior del hombro.
Cuando se utiliza una placa con tornillos, el cirujano encaja las piezas rotas del hueso como si fueran un puzzle, lo que también se denomina reducir la fractura. Una vez reducida, se aplican la placa y los tornillos para mantenerla unida mientras se cura la fractura. A lo largo de la intervención, el cirujano tomará radiografías para asegurarse de que las piezas permanecen unidas y la osteosíntesis está en la alineación adecuada.
Puede optarse por una prótesis total de hombro reversa si los fragmentos de la fractura no pueden volver a unirse o en el caso de pacientes de edad avanzada con mala calidad ósea. ¿Por qué se denomina prótesis reversa de hombro? Nuestro hombro es una articulación tipo esfera cavidad y en una prótesis total de hombro utilizada en el tratamiento de la artrosis de hombro, la cabeza se sustituye por una esfera y la cavidad por otra cavidad. En este procedimiento, se revierte el orden.
Donde antes estaba la esfera se sustituye por una cavidad y la cavidad por una esfera. Esto permite a los pacientes utilizar diferentes músculos del hombro para mover el brazo si otros estuvieran dañados. La rehabilitación tras la intervención variará en función del procedimiento realizado. Por lo general, los pacientes llevarán un cabestrillo después de la intervención para inmovilizar la articulación del hombro.
Se realizarán radiografías para confirmar la posición de la osteosíntsis elegida y, si la fractura se ha fijado, para controlar la consolidación. Al cabo de unas semanas, se iniciará la fisioterapia, centrada en primer lugar en recuperar el movimiento de la articulación del hombro, seguida de actividades de fortalecimiento adaptadas a los objetivos del paciente para volver a la actividad.
