Fracturas de Cadera: Visión General
Fracturas de Cadera: Visión General
Este video brinda una visión general sobre cómo ocurren las fractura de cadera, la anatomía relevante, y cómo el profesional de la salud diagnosticaría al paciente.
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Fracturas de Cadera: Visión General
Este vídeo ofrece una visión general de las fracturas de cadera. La cadera es una articulación esférica que conecta la pelvis con la pierna. Este diseño esfera-cavidad la convierte en una de las articulaciones más móviles del cuerpo y pone de relieve su papel fundamental en nuestra capacidad para movernos y caminar.
Las fracturas de cadera son roturas de la parte superior del fémur. Pueden producirse en muchas zonas de la parte superior de este hueso, que también se denomina fémur. La fractura de cadera más frecuente se denomina fractura intertrocantérica.
Las fracturas intertrocantéricas se producen en una porción específica del hueso situada entre 2 salientes óseos de la parte superior del fémur, denominados trocánter mayor y trocánter menor. Las fracturas de cadera son frecuentes, con más de 10 millones de casos al año en todo el mundo. Más del 70% de las fracturas de cadera se producen en mujeres, y más del 40% de las fracturas se producen por encima de los 85 años.
Dado el envejecimiento de la población, se prevé que el número total de fracturas de cadera se duplique de aquí a 2050. Las fracturas de cadera pueden producirse tanto en jóvenes como en ancianos, pero las causas tienden a diferir entre ambas poblaciones. En pacientes jóvenes, es probable que la causa sean accidentes automovilísticos y otros traumatismos de alta energía.
En los pacientes de edad avanzada, las caídas sobre el lado de la cadera, que se consideran traumatismos de baja energía, suelen ser las causantes. Los pacientes mayores sufren factores de riesgo que les hacen más propensos a sufrir estas lesiones. Uno de estos factores de riesgo es la osteoporosis, que afecta directamente a la calidad y resistencia del hueso.
Otros factores de riesgo pueden aumentar la probabilidad de caídas, como la mala visión, los efectos secundarios de la medicación o la movilidad reducida. Controlar estos riesgos y prevenir las caídas es fundamental. Una fractura de cadera provoca un dolor intenso en la cadera, a menudo centrado en la ingle o el muslo.
Pueden aparecer hematomas o hinchazón. Puede observarse deformidad de la pierna. Puede ser más corta o girar hacia fuera.
A veces las fracturas son pequeñas y resultan más difíciles de detectar. Se denominan fracturas ocultas. En esta situación, puede no observarse deformidad o rotación, y el dolor con el movimiento de la pierna puede ser el único síntoma.
En ambos casos, se producirán dificultades para soportar el peso. Si se han presentado estos síntomas, se justifica una evaluación inmediata en la sala de emergencias. La fractura de cadera se diagnostica mediante una serie de radiografías.
Normalmente se solicita un TAC para clasificar el tipo de fractura y ayudar al equipo quirúrgico a planificar el tratamiento. Puede considerarse la realización de una RMN si se sospecha una fractura de cadera pero no se observa en las radiografías, como en el caso de una fractura de cadera oculta.
Entre el 20% y el 60% de los pacientes que se fracturan la cadera sufren otras complicaciones médicas. Así, tras el diagnóstico de una fractura de cadera, un equipo multidisciplinar formulará cuidadosamente el mejor plan de tratamiento para cada paciente.
