Artrosis de Cadera: Visión General
Artrosis de Cadera: Visión General
Este video ofrece una visión general sobre cómo se desarrolla la artrosis de cadera, la anatomía relevante y cómo un profesional de la salud diagnosticaría a un paciente.
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Artrosis de Cadera: Visión General
En general, la artrosis de cualquier articulación es un problema ortopédico frecuente que afecta hasta al 25% de la población mayor de 18 años. El término genérico artritis es la inflamación de una articulación que causa dolor y pérdida de movimiento. Los distintos tipos de artritis pueden estar causados por una enfermedad autoinmune o por la infección de una articulación. Este vídeo se centrará en la osteoartrosis de cadera, la artrosis por desgaste, cuando el cartílago simplemente se desgasta con el tiempo.
En concreto, la artrosis que se produce en la cadera afecta hasta al 10% de la población mayor de 45 años. Al igual que la rodilla y el tobillo, la cadera se considera una articulación que soporta peso, que debe soportar entre 2,5 y 3 veces el peso corporal de una persona con cada paso que da. La artrosis de cadera suele afectar más a las mujeres, a los caucásicos y, por supuesto, a la población de edad avanzada. Dado que se desarrolla con el tiempo, las personas mayores tienden a padecerla más que los jóvenes.
Pero no es sólo la edad lo que pone a un paciente en riesgo de desarrollar artrosis de cadera. Hay algunos estudios que demuestran que el hecho de que los pacientes más corpulentos carguen más peso sobre sus articulaciones puede provocar la aparición de artrosis, pero otros afirman que el peso corporal no tiene ningún efecto. Desgraciadamente, no hay consenso ni en un sentido ni en otro. Sin embargo, se sabe que una lesión previa en la articulación, como una lesión deportiva o un accidente de coche, puede aumentar el riesgo de desarrollar artrosis.
Además, una persona que sufre un pinzamiento femoroacetabular o FAI, tiene más probabilidades de padecer artrosis de cadera que otra que no. Para entender un poco mejor la artrosis de cadera, echemos un vistazo a su anatomía. Hay muchos músculos que rodean la articulación de la cadera para mantenerla estable y mover toda la pierna al realizar cualquier tipo de actividad física.
Debajo de los músculos, la cadera es una articulación de esfera y copa, en la que la cabeza femoral, situada en la parte superior del fémur, es la esfera y el acetábulo es la copa (cavidad). Hay una capa de cartílago de superficie lisa que recubre la esfera y tiene forma de herradura en la cavidad (copa). Este cartílago permite un movimiento suave de la articulación, así como amortiguación cuando el paciente camina, corre o salta.
Con el tiempo, este cartílago puede desgastarse, disminuyendo la amortiguación de la articulación y creando superficies rugosas que rozan entre sí. Esto provoca dolor y limitación del movimiento de la cadera. Si estos síntomas se agravan lo suficiente, el paciente debe someterse a una evaluación por parte de un médico ortopedista para asegurarse en qué consiste el problema.
En la consulta, el médico, hará una historia completa de lo que ha estado ocurriendo y realizará una exploración física de la cadera. El médico recabará información del paciente para establecer un diagnóstico. Esto incluirá si hubo alguna lesión previa en la articulación de la cadera, cuánto tiempo ha durado el dolor, cualquier otra afección médica existente y si hay antecedentes de artrosis en la familia.
Si mamá y papá tuvieron artrosis, sus hijos tienen más probabilidades de padecerla también. La mayoría de los pacientes que padecen artrosis de cadera dicen sentir un dolor sordo, punzante o pulsátil bastante constante en la parte anterior de la cadera. A veces tienen episodios breves de dolor agudo con determinados movimientos y afirman que el dolor casi les hace caer de rodillas.
Durante la exploración física, el médico moverá la cadera en determinadas direcciones, pero el hallazgo más frecuente es una disminución de la rotación interna de la cadera. Este movimiento se produce cuando el paciente está sentado con las rodillas colgando sobre el borde de la camilla. El médico rota el fémur hacia dentro cogiendo el pie y tirando de él hacia fuera.
Los pacientes con artrosis de cadera suelen tener menos movimiento y más dolor con la rotación interna cuando la comparan con la otra cadera. A veces, la artrosis de cadera puede actuar como un pinzamiento de cadera, que es un diagnóstico diferente. Se tomarán radiografías para confirmar cuál es realmente el problema.
He aquí una radiografía de pelvis vista de frente que muestra las articulaciones normales de la cadera. El espacio entre la esfera y la cavidad es en realidad la capa de cartílago superficial, pero como el cartílago no puede verse en las radiografías, aparece como un espacio. El espacio significa que el cartílago sigue ahí.
He aquí una radiografía en la que la cadera derecha tiene artrosis y la izquierda sufre un pinzamiento de cadera. En la cadera derecha, la parte superior de la esfera está desgastada y aplanada, y no queda espacio entre la esfera y la cavidad, lo que significa que el cartílago se ha desgastado.
También hay varios espolones óseos creciendo, lo que indica artrosis. En la cadera izquierda, todavía hay algo de espacio entre la esfera y la cavidad, pero hay una protuberancia de hueso extra en el lado de la esfera. Esto se denomina lesión de leva (CAM), y probablemente esté golpeando el borde de la cavidad cuando el paciente mueve la cadera de una determinada manera.
Es probable que este paciente tenga dolor en el mismo lugar en ambas caderas, pero la radiografía nos dice que cada cadera tiene un problema diferente. En caso de pinzamiento de cadera, el siguiente paso para el diagnóstico sería una resonancia magnética. Sin embargo, una resonancia magnética no suele aportar información adicional en el caso de la artrosis.
Sólo en situaciones especiales ordenaría el médico una resonancia magnética para examinar el paciente más de cerca. Una vez diagnosticada la artrosis de cadera, el siguiente paso es determinar el tratamiento que debe iniciarse. El médico y el paciente discutirán diferentes opciones de tratamiento para intentar que el paciente vuelva a sus actividades cotidianas con el mínimo dolor.
